domingo, 1 de febrero de 2015

La Cama de mis Viejos

Hay tres lugares donde me pongo a pensar más de la cuenta: cuando viajo en colectivo, cuando me estoy bañando y cuando estoy acostado en la cama de mis viejos. De todas las camas donde he estado, sin duda esa es mi preferida. No es la más cómoda, ni la más ordenada, incluso a veces (y generalmente por culpa del perro) ni siquiera la más limpia, pero me encanta estar tirado ahí, dado vuelta y mirando el cielo desde la ventana que da al patio de casa.
Supongo que debe haber algo psicológico en este tema, tengo muchos recuerdos de mi infancia en esa cama, como cuando mi viejo me extorsiono con llevarme al zoológico si yo dejaba la mamadera, o cuando llegaba del jardín y empezaba a saltar ahí arriba, o cuando me dormía esperando a que volviera mi papa del trabajo y cuando llegaba me alzaba medio dormido y me llevaba hasta mi cama.
Siempre es un placer dormir en esa cama cuando mis viejos no estan, tal vez es por los recuerdos, tal vez es porque desde ahí no escucho todos los ruidos que hace mi hermano, o tal vez, siemplemente, es una cama muy cómoda.

viernes, 23 de enero de 2015

Mi cabeza va yendo

Puse música y empece a escribir, pensar en ella no me va a dejar dormir. Pues siempre adoré más mis relaciones imposibles, inalcanzables o simplemente las que nunca se dieron por mis miedos e indecisiones.
A ella siempre me gusta imaginarla desnuda, sus hermosas piernas y tatuajes, una sonrisa desprolija e insegura, a pesar de ser un espécimen perfecto de mujer. Entre nosotros no hay amor, ni dulzura, es puro deseo, carne y respeto. Se nota cierta admiración por el otro desde el primer momento en que nos vimos, que lamentablemente fue el día en que me dijeron: "te presento a mi novia..." y en ese instante se elevo una cortina de humo entre nosotros, tal vez del mismo cigarro que salió de tanto tabaco que fume fantaseando con ella, con sus historias, con su cuerpo, con sus secretos.
Mantenemos un leve contacto por diferentes medios, siempre es muy entretenido conversar con ella. Un día, tal vez para ver que pasaba, empezamos de repente a confesar nuestro antojo por el otro, ese que surgió desde esa primera ocasión en que nos vimos. Las confidencias no llegaron a más que eso, pero le abrieron paso a otro nivel de confianza entre nosotros, y cómo amo leerla, imaginando sus historias, sus deseos, sus estados, su cuerpo. Ella cuenta sus intimidades y siento que me abre sus piernas, y yo me encierro en quimeras.

 

miércoles, 3 de diciembre de 2014

A la nena caprichosa

Sé que nunca te voy a tener, sé a que se enfrenta cualquiera que intente la tarea de conquistarte.
Pero, se también tus vulnerabilidades, he tenido la suerte de poder espiar entre las pequeñas rasgaduras de ese gran telón que tanto te gusta presumir.
Y es esa nena caprichosa y desesperante la que me gusta tanto, la que esta detrás de todo esos raros peinados nuevos y la ropa multicolor. La que se esconde antes de que la reten, pero sabe que se mando una cagada. Que tiene un universo de palabras en los ojos, pero nunca te puede decir nada. Que adora los abrazos, pero odia que la aprieten. Esa nena que vuelve a llorar justo cuando uno piensa que puede
 volver a dormir.
No, claro que no, ningún escudo que tenga va a poder contra tu veneno pero, ¿qué queres que haga? Es que me das tanta música, che. Al menos ahora puedo reírme con vos.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Metanoia

- ¿Seguirás ahí después de tanto tiempo?
- ¡Me sorprende! Yo siempre voy a estar cerca.
- Supongo que si, pero cómo iba a saber con tantas cosas nuevas por acá.
- ¿Qué? ¿Me vas a decir que no te gustan?
- ¡No! ¡Si, si, me gustan! Pero... ¿qué pasó con todo lo otro?
- Estarán más al fondo, capaz es mejor dejar las cosas así y seguir. "Mirar para atrás casi siempre paraliza los pies..."
- Eso no es tuyo.
- Lo hice mio.
- Por suerte vos no cambiaste nada.
- ¿Con qué necesidad lo haría? "Me oxido de a poco pero sigo siendo metal"
- ¿Otra vez? 
- ¡Dejame pasar una, che!
- Te enteraste, ¿no?
- Si, es como si yo lo hubiera vivido también. Como te gusta esa piedra, ¿no? ¿Cómo te sentís?
- No sé, por eso te vine a ver. No sé que paso.
- Pasó
- ¿Pasó?

sábado, 13 de septiembre de 2014

viernes, 5 de septiembre de 2014

No va mas

Llegado a este punto, me retiro de la mesa. No puedo leerte, y no creo tener una buena mano. Subí las apuestas lo mas que pude, intentando ver un quiebre, un guiño, algo. Pero, siempre tan fría e indiferente, me has tenido bailando en tu palma desde el principio, pero ya me canse de perder, me voy con lo poco que me queda, hay que saber cuando parar.

martes, 2 de septiembre de 2014

What a mess!

Sonaba tu canción mientras intentaba encontrar las palabras adecuadas para poder escribir, que gracioso que sea de nuevo por vos que empieza a salir algo. Siempre me costo empezar de nuevo las historias si no le daba un buen cierre a la anterior. ¿Qué se le va hacer? Vicios de un escritor fracasado. 
El problema es que desde que te fuiste no pude volver a leerme, no me encuentro en ningún lado. No, no es culpa tuya... Bah! no sé, creo que no. Estoy casi seguro que soy yo.
Un rompecabezas sin terminar, falta una pieza y estoy seguro que se donde está, pero no la quiero ni ver. Una vez más estoy jugando a las escondidas conmigo mismo. Si, soy yo. Siempre soy yo, ¿no?

lunes, 11 de agosto de 2014

Hoy me di cuenta de algo

- Hoy me di cuenta de algo. ¿Alguna vez te has enamorado?
- Creo que ya sabes la respuesta de esa pregunta
- Claro, ¿sentiste las mariposas en la panza?
- Siempre odie esa metáfora, pero sí. Es como un calor, una luz que llevas dentro del pecho.
- Hoy me di cuenta de algo.

- ¿De las mariposas?
- Si. Son reales. De verdad llevamos mariposas cuando estamos enamorados. Pero cuando el amor muere, las mariposas mueren también. Hoy me di cuenta de eso.
- ¿Y como te diste cuenta?
- Hoy estuve todo el día con malestar en la panza, y eran las mariposas muertas. Las malditas mariposas. Y tengo que esperar hasta que desaparezcan.

- Suena horrible.
"Si alguien decide dar el primer paso, es muy probable que el resto lo siga"