lunes, 8 de junio de 2015

Aceptación

Tal vez algún día entenderé porque siempre estas presente cuando yo estoy ido, meditando, pensando... recordándote.
Quizás algún día comprenda que haces todo este revuelo solo para que yo te vuelva a mirar con los mismos ojos con que lo hacia antes, capaz que te apareces y me desparramas el alma solo para llamar mi atención, para que te diga lo hermosa que estas, lo mucho que me encanta tu sonrisa, las veces que me he planteado ponerme a contar tus pecas, lo mucho que extraño tu risa y la cantidad de oportunidades en que creí escucharla en otras personas y termine engañado.
Si, seguramente estarás esperando que te vaya a buscar de nuevo a la puerta de tu casa sin estar seguro de que te voy a decir, pero de que algo voy a decir. Estas esperando que aunque sea peleemos una vez más, al menos una escena de celos digna de unos niños inmaduros, para que tengamos un motivo para volver a hablar.
Posiblemente tengamos una charla amena acerca del clima, de como estamos perdidos en la vida, de como no entendemos todavía como funcionan las cosas, pero que hacemos lo que podemos que al menos, estamos tratando y con suerte llega alguna que otra sonrisa. De a poco ir detallando cada momento en que nos equivocamos y no estuvimos con el otro, si no que estuvimos con un suplente y que nunca fue igual, nunca nos llegamos a mirar a los ojos abajo de las sabanas, sin luz y entendimos todo, supimos aceptar la paz del otro e iluminamos toda esa oscuridad.
No, los otros nunca llegaron a ser como yo, ellas tampoco jamas van a ser vos. Nunca fuimos nosotros de nuevo.
Seguramente vayamos a aceptarlo alguna vez, te confiese que todavía tengo un álbum de fotos lleno de vos, lleno de mi cuando estabas vos. Que todavía me acuerdo de tu casa, tu perro, las pizzas caseras, la biblioteca de tu mamá, los discos de tu papá...
Seguro que si, algún día voy a comprender tus mensajes... o quizás. me decida dejar de mentirme a mi mismo y aceptaré que ya nos estas y nunca mas seremos nosotros.

jueves, 19 de marzo de 2015

Locos y libres


¿Quién puede culparla por querer ser libre?
Solo le pido, señorita, que en esa búsqueda de libertad
usted sea mi compañera y yo sería su compañero.
Y así andaríamos ambos dos, locos y libres.

jueves, 12 de marzo de 2015

El mal perdedor

Tal vez esta no sea mi noche, princesa y es que hoy no tengo mi boleto ganador, para salirme con la mía... o más bien, para salir con vos. 
No, esta noche no me gané tu corazón, se lo darás a algún otro idiota que habrá hablado mejor que yo. Pero a pesar de todo, voy entendiendo tu jueguito, voy anotando tus trucos. 
Voy aprendiendo a ser un mal perdedor, el peor de todos. 

domingo, 1 de febrero de 2015

La Cama de mis Viejos

Hay tres lugares donde me pongo a pensar más de la cuenta: cuando viajo en colectivo, cuando me estoy bañando y cuando estoy acostado en la cama de mis viejos. De todas las camas donde he estado, sin duda esa es mi preferida. No es la más cómoda, ni la más ordenada, incluso a veces (y generalmente por culpa del perro) ni siquiera la más limpia, pero me encanta estar tirado ahí, dado vuelta y mirando el cielo desde la ventana que da al patio de casa.
Supongo que debe haber algo psicológico en este tema, tengo muchos recuerdos de mi infancia en esa cama, como cuando mi viejo me extorsiono con llevarme al zoológico si yo dejaba la mamadera, o cuando llegaba del jardín y empezaba a saltar ahí arriba, o cuando me dormía esperando a que volviera mi papa del trabajo y cuando llegaba me alzaba medio dormido y me llevaba hasta mi cama.
Siempre es un placer dormir en esa cama cuando mis viejos no estan, tal vez es por los recuerdos, tal vez es porque desde ahí no escucho todos los ruidos que hace mi hermano, o tal vez, siemplemente, es una cama muy cómoda.

viernes, 23 de enero de 2015

Mi cabeza va yendo

Puse música y empece a escribir, pensar en ella no me va a dejar dormir. Pues siempre adoré más mis relaciones imposibles, inalcanzables o simplemente las que nunca se dieron por mis miedos e indecisiones.
A ella siempre me gusta imaginarla desnuda, sus hermosas piernas y tatuajes, una sonrisa desprolija e insegura, a pesar de ser un espécimen perfecto de mujer. Entre nosotros no hay amor, ni dulzura, es puro deseo, carne y respeto. Se nota cierta admiración por el otro desde el primer momento en que nos vimos, que lamentablemente fue el día en que me dijeron: "te presento a mi novia..." y en ese instante se elevo una cortina de humo entre nosotros, tal vez del mismo cigarro que salió de tanto tabaco que fume fantaseando con ella, con sus historias, con su cuerpo, con sus secretos.
Mantenemos un leve contacto por diferentes medios, siempre es muy entretenido conversar con ella. Un día, tal vez para ver que pasaba, empezamos de repente a confesar nuestro antojo por el otro, ese que surgió desde esa primera ocasión en que nos vimos. Las confidencias no llegaron a más que eso, pero le abrieron paso a otro nivel de confianza entre nosotros, y cómo amo leerla, imaginando sus historias, sus deseos, sus estados, su cuerpo. Ella cuenta sus intimidades y siento que me abre sus piernas, y yo me encierro en quimeras.

 

miércoles, 3 de diciembre de 2014

A la nena caprichosa

Sé que nunca te voy a tener, sé a que se enfrenta cualquiera que intente la tarea de conquistarte.
Pero, se también tus vulnerabilidades, he tenido la suerte de poder espiar entre las pequeñas rasgaduras de ese gran telón que tanto te gusta presumir.
Y es esa nena caprichosa y desesperante la que me gusta tanto, la que esta detrás de todo esos raros peinados nuevos y la ropa multicolor. La que se esconde antes de que la reten, pero sabe que se mando una cagada. Que tiene un universo de palabras en los ojos, pero nunca te puede decir nada. Que adora los abrazos, pero odia que la aprieten. Esa nena que vuelve a llorar justo cuando uno piensa que puede
 volver a dormir.
No, claro que no, ningún escudo que tenga va a poder contra tu veneno pero, ¿qué queres que haga? Es que me das tanta música, che. Al menos ahora puedo reírme con vos.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Metanoia

- ¿Seguirás ahí después de tanto tiempo?
- ¡Me sorprende! Yo siempre voy a estar cerca.
- Supongo que si, pero cómo iba a saber con tantas cosas nuevas por acá.
- ¿Qué? ¿Me vas a decir que no te gustan?
- ¡No! ¡Si, si, me gustan! Pero... ¿qué pasó con todo lo otro?
- Estarán más al fondo, capaz es mejor dejar las cosas así y seguir. "Mirar para atrás casi siempre paraliza los pies..."
- Eso no es tuyo.
- Lo hice mio.
- Por suerte vos no cambiaste nada.
- ¿Con qué necesidad lo haría? "Me oxido de a poco pero sigo siendo metal"
- ¿Otra vez? 
- ¡Dejame pasar una, che!
- Te enteraste, ¿no?
- Si, es como si yo lo hubiera vivido también. Como te gusta esa piedra, ¿no? ¿Cómo te sentís?
- No sé, por eso te vine a ver. No sé que paso.
- Pasó
- ¿Pasó?

sábado, 13 de septiembre de 2014

"Si alguien decide dar el primer paso, es muy probable que el resto lo siga"